Foto: NYRA.com

Difícilmente un jinete puede tener mejor posición en la silla, ser capaz de castigar con la fusta a lo derecho o a lo surdo y finalizar  en la recta como Manuel Franco.

En su quinta temporada como profesional, el nacido en Torres de Sabana, Carolina,  ha puesto su nombre en la conversación de los mejores pilotos del mundo con sobre 200 victorias (216 al momento) y más de 15 millones de dólares acumulados en premios. Ambas son las mejores cifras de su carrera que comenzó en 2013 en Puerto Rico.

Sin duda, el 2018 ha sido un año grande para Franco, de hecho él mismo expresa que: “este ha sido hasta el momento el mejor año de mi carrera”. La diferencia principal parece ser la oportunidad de montar caballos de mejor calidad, reflejándose en un mayor porcentaje de victorias con 17 por ciento -aún ensillando menos ejemplares que en los últimos dos años. Con estos números el jinete de 23 años ha estado consistentemente en las primeras cuatro posiciones de las estadística en todos los circuitos que ha disputado en la New York Racing Association (NYRA), dígase Belmont, Aqueduct y Saratoga.

En este último, el de la carpa blanca y roja en el verano, Franco fue el palo de las estadísticas, finalizando cuarto con 35 triunfos, 32 segundos y 34 terceros en 255 oportunidades, superando a figuras como John Velázquez, Luis Sáez y Ricardo Santana jr.

Sin embargo para Franco el éxito no se trata de una gestión individual, sino un trabajo en equipo que viene haciendo con su agente Angel “Junior” Cordero, una de las figuras más míticas del hipismo mundial..

“Cuando te dan mejores caballos a montar tú tienes más chance de ganar y mi agente también ha sido bien clave este año, me ha puesto en cuadras que yo no pensaba estar”, dijo Franco.

“Cada vez que cometo un error o tengo una duda voy a él y él me corrige y me da consejos. Tengo a mi lado uno de los mejores jockeys que ha pasado por Puerto Rico y he aprendido bastante de él”, añadió.

manuel franco por Joe Bruno
Foto propiedad y cortesía de Joe Bruno.

Reconociendo que desea ganar el Kentucky Derby algún día y habiendo estado sobre grandes ejemplares como World Approval, Catholic Boy, Firenze Fire, Yoshida y más recientemente Discreet Lover, Franco apuesta a su experiencia, toma de decisiones y capacidad de adaptación como claves para el éxito. En un deporte que ofrece una fracción de segundo para reaccionar y marcar la diferencia entre la victoria o la derrota.

“Es como todo, uno tiene que tomar decisiones, a veces los entrenadores te dicen algo pero a veces las cosas no salen como ellos quieren y tienes que usar tu experiencia como jinete. No he cambiado nada (en mi estilo), he aprendido bastante a la forma de montar acá que es muy diferente a la de Puerto rico, me he adaptado bien y yo creo que eso es lo que me ha ayudado”, dijo Franco.

A punto de cumplir 24 años y cariñosamente apodado “Manny” en el estado de Nueva York, el boricua ha cambiado mucho dentro de la pista, pero hace 11 meses, llegó al mundo la mujer que le cambió la vida fuera del óvalo, su hija Valentina Isabella.  Ahora convertido en padre, es notable un leve cambio en la frecuencia de su voz al hablar del tema, para Franco ya nada es igual. Es una imagen que aparecerá en momentos difíciles, tales como el episodio del pasado 19 de octubre cuando Franco pudo salir ileso luego de que su caballo “Daddy is a Legend” intentara saltar la valla interior en plena carrera y ocasionar un serio accidente.

 “La nena me cambió la vida, antes montaba y ya, ahora me cuido más, yo lo que quiero es llegar a la casa para estar con ella”.

Con un palmarés que incluye 1,033 victorias, hito logrado el mes pasado, y 23 triunfos clásicos de grado según equibase.com, Manny aún trabaja por llegar al próximo nivel, a la élite absoluta del hipismo norteamericano,  cosa que según él mismo – y muchos conocedores del deporte- es solo cuestión de tiempo.

“Yo creo que eso con el tiempo va a pasar”, dijo Franco. “Ahora mismo hay jinetes que ya están establecidos aquí, con nombre, jinetes que están más adelante, pero yo creo con el tiempo eso va a ir cambiando y con el favor de Dios vamos a estar ahí”.

El jinete que obtuvo su primer triunfo sobre Skylight Citizen hace cinco años, es parte de la escuadra de jockeys puertorriqueños juveniles que no dan tregua en su asalto por dominar el mejor hipismo del mundo, dato que para Franco proviene de la formación que reciben aquí en la isla.  

“Es orgullo porque todo venimos de la misma escuela, yo creo que la clave para que eso esté pasando es la escuela (vocacional hípica) de Puerto Rico.  Tenemos ese privilegio de aprender por dos años con maestros que fueron jinetes y que saben de la profesión, yo creo que eso es una ayuda bastante grande y eso nos hace sobresalir de los otros jinetes”, subrayó Franco.

Por su humildad, a Manny se le corta la voz cuando habla de su futuro, quiere ser grande pero no quiere hablar de eso, solo quiere demostrarlo.

“(Quiero llegar) Hasta poder hacer mi nombre y hacer lo mejor que pueda, (¿Al Hall of Fame? le preguntamos) sí, ahí quisiera llegar con el favor de Dios”.

Manny va en camino.

-eMMa.

 

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