Somos una isla con 1,125 cuerpos de agua para ser exacto, sin embargo, estimo que más del 75% de nuestra población no sabe nadar.  Hay piscinas en cada pueblo,  un natatorio de nivel mundial,  participación robusta en la liga atlética universitaria, en los programas masters y en los clubes infantiles pero muy pocos nadadores de calibre olímpico. Me pregunto ¿por qué? ¿Por qué la natación puertorriqueña atraviesa el niagara en bicicleta?

Conozco de algún éxito en el polo acuático, menciones honoríficas en clavados y el ruido que ha podido hacer Vanesa García. Pero ¿además de eso? Acaso se cubren todas las bases con la participación masiva en categorías menores y las cuotas que pagan los padres? ¿Hay una misión trascendental REAL para la vida de quien decida nadar profesionalmente?

Inicialmente pensé que se trataba de un problema con el recurso humano, quizás nuestros ‘coaches’ no estaban a la altura de un programa de desarrollo mundial o al menos regional en el nivel elite adulto.  Bastó una revisión a mis contactos de Facebook para entender que tenemos personal capaz, coaches preparados y dispuestos a hacer una diferencia, la pregunta es si la máxima autoridad en la disciplina les da la oportunidad?

“Para tu poder educar a una persona tienes que planificar y yo creo que ese es uno de los errores en PR.” -HR

Uno de esos recursos es Harold Rivera. Son las 2:00pm dentro del compacto campus de la Universidad Sagrado Corazón en San Juan. Hemos acordado vernos allí pero antes el joven entrenador aprovecha la oportunidad para verificar el ambiente del campamento de verano para niños en la piscina, su piscina. En ella nadó incansables metros durante su periodo competitivo universitario y ahora es su lugar de trabajo.

El joven de 26 años tiene la vocación innata de un educador y el conocimiento y la experiencia de alguien que ha nadado desde los 8 años. Ahora en su faceta como entrenador -el ex miembro de la selección nacional de 2004-2007- cuenta con certificaciones de la ASCA, DRD, FINA y la ITU y trabaja con niñ@s en el Club Acuático Santurce.

“Yo entro al club y esas son las cosas que quiero traer, darle un giro, traer a los nenes todas la herramientas que yo entiendo que los pueden ayudar y darle ese plus que no tuve, todas esas cosas que faltaron en mi desarrollo y que yo entiendo que son esenciales. Explicarles el plan , educarlos, porqué es importante que vengan, porqué hacemos tal cosa en tal momentos, tratar de enamorarlos.”

harold rivera blog

Con esto en mente Harold reconoce que el proceso no es uno solamente del entrenador, para lograr un formación holística hace falta la colaboración entre todas las partes.

“Una de las cosas por la que a mí me gusta trabajar con niños pequeños es porque es un grupo que puedo educar, un grupo que no tiene malas mañas… Yo puedo ir por ahí y moldearlos a mi manera, como yo entiendo que se deberían hacer las cosas, pero esto es un trabajo en equipo, entre el entrenador, el nadador y más aún es un trabajo del padre.”

“Yo quiero un grupo que de el máximo no importa lo que se esté haciendo y mientras yo vea eso yo estoy contento” -HR

Rivera parece estar alineado con algunas de las observaciones que hemos hecho en Easy Endurance sobre el entrenamiento en niños y el enfoque que se le dá a los programas infantiles. Ambos favorecemos métodos con prioridad en la educación:“En los niños falla la educación, hay que educarlos en el deporte. Antes de tú empezar cualquier plan de entrenamiento saber qué tú estás haciendo y porqué lo estás haciendo, por qué vale la pena, y yo creo que ese es el error principal.. Los nadadores van muy bien hasta los 13-14 (años) quizás hasta los 15. Tú buscas nadadores que estén en grado senior y casi todos se te quieren quitar, no quieren nadar, están apestados.”

Es obvio que las facilidades no son el problema, muchas urbanizaciones, colegios privados y hasta programas como la YMCA cuentan con albercas y programas recreativos en el agua para jóvenes y adultos.

“En Puerto Rico hay demasiadas piscinas por metro cúbico, pero los programas no se están corriendo como debe ser para desarrollar o masificar.  ¡Quizás teniendo más programas bajo el gobierno que te ‘obliguen’ a practicar natación! Puede ser una falla en el sistema de la federación, los programas y/o la capacitación de los entrenadores. No se le puede echar la culpa a algo en específico sino sería un conjunto de todo.” apuntó el entrenador.

El enfoque entonces cambia a la administración de esos programas y el rendimiento del recurso humano disponible. Durante nuestra conversación pude identificar esto como un verdadero problema que impide cualquier gestión de desarrollo y requiere atención inmediata.
“La parte administrativa de la federación tiene que haber participación de los entrenadores. Lo que hace falta es una asociación de entrenadores, y que esa asociación sea parte del grupo técnico que toma decisiones dentro de la federación. Debemos partir de ahí, nosotros los entrenadores no tenemos ni voz ni voto en la federación, sólo los delegados por equipo y estos delegados son padres que no tiene el conocimiento amplio en natación requerido.” dijo Rivera.

Todos estos factores repercuten entonces en esa desconexión tan peculiar en Puerto Rico entre los niveles pre-universitarios y el profesionalismo. No hay una continuidad, somos competitivos en todos los niveles pre-élite hasta desaparecer totalmente del panorama en la adultez. ¿Será por pocos incentivos, falta de credibilidad del programa, fallas en la identificación y manejo de talento en estas etapas?

“Cuando yo empecé a nadar y a representar a Puerto Rico, (el país) tenía muchos atletas que rendían y era uno de los deportes que más medallas traía a nivel centroamericano…Ya yo no veo esos nenes con el entusiasmo, antes yo daba lo que fuese y mis amigos también, por tener un gorro que dijera Puerto Rico , una camisa, un jacket, hoy en día yo no los veo así. Entiendo yo que la federación tiene bastante que ver ahí.” expresó Rivera.

El ex-delfín del Sagrado Corazón tiene además basta experiencia trabajando con nadadores masters, siendo también coach de triatlón certificado, además de poseer un bachillerato en ciencias del ejercicio y promoción de la salud. Sobre los errores más comunes en este tipo de atleta aconseja;

“Primero es la consistencia. (Además) En aguas abiertas cada brazada es diferente, tienes que saber sentir el agua, saber bregar con las corrientes. Trabajar la eficiencia en el agua. También, si vas a hacer un 10,000 mts en aguas abiertas no te tires un 10,000 mts en la piscina para probarte antes de la competencia.”

“Yo no creo que haya entrenamiento o práctica que esté mal hecha, yo aprendí que al ser entrenado cada ciclo que tú haces es tu receta.” -HR

Luego de nuestra conversación concluyo que se puede nadar duro en Puerto Rico pero no se quiere. Tenemos una combinación explosiva entre métodos que queman mental y físicamente al nadador y la falta de incentivos que motiven a seguir a aquellos que han sobrevivido esas etapas. Hay un sentimiento de conformismo GIGANTE, se les nota en la patada, el codo ya no está alto, se les hunden las caderas y con ellas los sueños del exito internacional.

-eMMa

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