Aunque mirando a Michael Phelps pensemos lo contrario, nadar no es una actividad natural para el ser humano. La natación encierra retos físicos y mentales que requieren práctica, tiempo y sobre todo la disposición de aprender. Es una disciplina con un alto grado de dificultad técnica y variantes en el entorno, especialmente si se realiza en aguas abiertas.  

Si la natación es un problema para tí, aquí tienes 5 consejos simples que he experimentado durante  los últimos años que pudieran encaminarte en el proceso.

 

  1. Comodidad – Relajación – Seguridad – Confianza!

No hay forma de mejorar el rendimiento sino se está cómodo con las actividad que se realiza.  Como he mencionado antes, la ansiedad/miedo puede afectar negativamente, particularmente en la natación, un ambiente extraño para el cuerpo humano y ciertamente no natural para la mayoría de la población.  

Para muchos el hecho de nadar en aguas abiertas o piscinas profundas presenta un obstáculo mental que hay que atender primero que cualquier otro aspecto técnico/táctico, quizás con un proceso de exposición, adaptación y transición al entrenamiento.  La psicología deportiva deber ser considerada como una alternativa prioritaria en esta etapa. Lea más aqui.

2. Nada con un propósito!

Cada sesión de práctica debe atender alguna variable específica, resistencia/fuerza/velocidad/técnica. Nadar por nadar es bueno para recreación, nada más.  Cada práctica debe tener un enfoque y un propósito dentro del periodo de entrenamiento en que te encuentres.

Asistir a la piscina simplemente porque es Lunes y son las 4:30 am es una pérdida de tiempo. Igualmente considero que sesiones de nado continuo ej. 2000mts ‘non stop’, con pocos o ningún cambio en intensidad son irrelevantes. La natación es un deporte de bajo impacto físico por lo que nadar fuerte en días consecutivos es muy posible y recomendable, implementa intervalos variados (en distancia/intensidad) cada día y recuerda por qué y para qué lo estás haciendo.

3. Técnica, Técnica, Técnica!

La natación es un deporte con un requerimiento tecnico elevado. Comenzar temprano en la misma es fundamental y siempre quedará con aquellos que iniciaron temprano en sus vidas.  No es sorpresa que los mejores nadadores del mundo hayan comenzado desde muy jóvenes y ahora todo parezca muy fácil. La razón es que lograron convertirse en EFICIENTES.

Para nadar así -o al menos intentarlo- se requieren muchas horas de entreno que faciliten la memoria muscular específica.  Por esto, podemos ver un individuo fuera de peso, inactivo físicamente, con un bikini de alguna universidad NCAA que aún nade muy fuerte y con poco esfuerzo. Para nadar rápido no necesariamente hay que ser más fuerte, sino más eficaz a partir de una brazada que obtenga y desplace la MAYOR cantidad de agua posible en cada ciclo. Pero, solo debemos dedicar tiempo específico a la técnica cuando hemos desarrollado suficiente resistencia aeróbica como para aguantar esos trabajos. Más sobre esto a continuación.

4. Nada Frecuentemente! (aunque sea poca la distancia)

La consistencia es clave, no hay atajos y lo he comprado en repetidas ocasiones. En 2014 cuando tuve una fractura por estrés en la tibia, decidí utilizar todo el tiempo de corrida en sesiones adicionales de natación semanalmente. No tan solo nade más rápido, sino que mi stamina física y mental mejoraron, dominaba las sesiones, todos los parciales me parecían fáciles y los metros pasaban rápidamente.

Si puedes unirte a un club de natación master hazlo. La natación en piscina es monotona y la compañia siempre cae bien. Esto te ayudará a enfocarte y maximizar tu desempeño. Añadir una sesión corta adicional antes o después de tus corridas o pedaleadas puede lograr grandes cambios. En el “endurance” todo se suma, todo se acumula, todo cuenta.

5. Deja los juguetes en casa!

La mayoría de los nadadores amateurs o triatleta comienzan a nadar tarde en sus vidas por lo que las correcciones en técnica son cuesta arriba.  Tratar de corregir todos esos errores con implemente que exageran una acción motora correcta me parece una pérdida de tiempo que solo hace feliz a los dueños del ‘sports shop’ de la esquina.

Me inclino por nadar MÁS, aumentar la frecuencia y tratar de hacerlo lo mejor posible, lograr propiocepción (entender lo que estás haciendo mal) o que alguien con experiencia te señale tus errores desde afuera. Practica, practica, practica suena aburrido pero define a los campeones, como escribí anteriormente; Repetition is Good.

Joel Filliol uno de los coaches más exitosos en el circuito de la ITU (International triathlon Union) recomienda únicamente utilizar una banda en los tobillos (“band only”) como remedio casi infalible para corregir la mayoría de los errores en técnica. Según avances puedes añadir sets con manoplas (“paddles”) a algunas de tus prácticas.

Utiliza todos los estilos que puedas aprender (pecho/espalda) dentro de tu warmup o cooldown para fortalecer y balancear tu cuerpo y hacer cada sesión más divertidad y dinámica.  Aprovecha cada oportunidad para nadar open water, tenemos numerosas playas bastante seguras y accesibles gratis.

 

Como triatleta la natación nunca fue una fortaleza para mí, pero tampoco una debilidad. LLegué al nivel donde podía nadar mejor que el 75% de los competidores amateurs, brindandome una gran ventaja en el resto del evento y lo hice con los consejos aquí descritos. Espero que también te puedan ayudar a tí. Recuerda; con-sis-ten-cia.

-eMMa

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