Además de vender hot dogs súper caros en un anuncio de televisión él conoce, disfruta y respeta el deporte. Porque él habla poco pero observa mucho, lo suficiente como para notar cosas en el deporte que solo aquellos con particular capacidad de atención pueden percibir. El actor puertorriqueño de 38 años y reconocido por su rol en el colectivo Teatro Breve canaliza sus emociones a través del ciclismo.

La vida de un actor es una montaña rusa, por un lado el ectasy de ser famoso y reconocido por tu trabajo, por otro la soledad y el vacío que deja el pasar de moda. Luis Gonzaga no es la excepción, para eso momentos discretos ha encontrado una actividad que por su simpleza le ofrece la terapia que necesita.

El deporte, nos explica Luis: “ es como un sitio donde yo busco distraerme, me ayuda a descansar mejor, encuentro mucha inspiración… Si tú me invitas a rodar 50 millas mañana yo puedo hacerlo (a mi paso). Joguear no te permite eso, si tú no estás en ‘shape’ tú no puedes hacer 20 millas”.

Ese deporte es el ciclismo y el movimiento giratorio repetitivo del pedaleo. En su adolescencia “Gonzi” fue ciclista, el tipo de ciclista que iba en bicicleta 16’’ BMX a visitar su novia de una urbanización a otra con apenas 12 años. Desde entonces siempre ha reconocido la bicicleta como parte de su vida.

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Luis Gonzaga @Teatro Breve

Años más adelante influenciado por la fiebre de bicis “fixie” existente para entonces, Gonzaga viaja a New York para adquirir la bicicleta de sus sueños. Allí el destino puso en su camino a Alfred Bobé Jr. quien le ofrece un tour sobre ruedas desde el “Brooklyn Bridge” hasta “Park Avenue” y el resto es historia. Bobé es una leyenda del ciclismo urbano en Nueva York, ganador de muchas carreras de mensajeros ciclistas en la ciudad.

 

“Alfred (Bobé jr.) me hizo enamorarme de todo el romance del ciclismo” Gonzaga.

 

Lo que sucedería luego sería el comienzo de una serie de aventuras que incluyen pedalear por las colinas colombianas mientras grababa la película Fragmentos de Amor, tomar clases de “spinning” frecuentemente y convertirse en el rostro de una campaña gubernamental para la seguridad en el tránsito.

La velocidad no es importante para Gonzaga aún cuando ha completado varios eventos urbanos tipo ALLEY CAT y  “Gran Fondos” incluyendo La Vuelta a Puerto Rico (375 millas) en 3 ocasiones.

“yo nunca he estado para hacer dieta, no me gusta seguir regímenes, yo hago lo que me gusta hasta cuando yo quiera hacerlo y como yo quiera hacerlo”

Es evidente que el enfoque de Gonzaga al deporte es uno que solo es capaz de lograr quien  se ha dedicado a estudiar libretos, medir la risa y merodear sobre las tablas del país. Es un análisis que va más allá de quién pasó la meta primero o cuántos puntos anotó.

Hoy es domingo, hace calor en Guayama y se corre la 39na edición del Clásico San Antonio de Padua de ciclismo 2017.  Gonzaga está allí, deambulando en la parte más emocionante del recorrido, un repecho que pica para arriba por 150 mts antes del esprint final.  Entre interrupciones de aquellos que le reconocen de la televisión, se enfoca, le interesa ver los rostros, entender las emociones, saber qué pasa en la carrera y porqué.

“el ambiente de carreras me encanta, me gustan los nervios, me gusta la vulnerabilidad de la gente, la tensión, la cosa de los detalles, ajustar la bicicleta, las preguntas que se formulan, toda la actividad alrededor, es como una tensión en el aire que tu sientes” dice Gonzaga.

Continúa “A mi tambien me gusta la historia, ¿quién es este tipo? ¿porque está haciendo eso?, ¿de dónde él viene?, ¿qué hizo antes?, ¿cómo piensa?, me intrigan más los personajes y eso es más una cosa actoral”.

El deporte es arte. Hay algo mágico en la forma uniforme en que se desplaza el pelotón como si existiera un guión.  Es un teatro rodante con escenarios y conflictos variantes. En el deporte los atletas son protagonistas o antagónicos dependiendo la visión del director. Hay emoción al ganar o perder y Gonzaga ha vivido ambos:

“cuando tú interpretas un personaje dentro de una historia tú tienes que conocer los límites, conocer los momentos donde el personaje va a necesitar más fuerza, donde tienes que ser más económico y la carrera (ciclista) es igual.”

“ Hay un paralelismo entre el esfuerzo emocional que tú imprimes a un personaje y el esfuerzo físico que tú le imprimes a una bicicleta”.

La velocidad no es importante para Gonzaga, quien disfruta del proceso socialización que se dá sobre la bicicleta y a los lugares donde puedes llegar con el esfuerzo que solo tú decidas poner.  Hay algo distinto en la gente que se conoce sobre el sillín, la fatiga abre el corazón a emociones que los pulmones no pueden aguantar. Se habla de todo, no puedes escapar de tu verdad y se crean amigos para siempre.

“El deporte devela el espíritu humano de una manera bien particular.” Gonzaga

No necesitamos una excusa para ser deportistas, para hacer ejercicios o disfrutar de la actividad física, solo se necesita un poquito de amor al arte.

-eMMa

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