¡NUNCA VAS A SER RICO, NO HAY TRABAJO PARA TÍ! era el discurso una y otra vez de mis profesores de educación en 2005. Más de 10 años después no puedo decir que estaban erróneos. Lo que nunca me dijeron y nunca podrán decirme es  que no podría ser un gran profesional como educador. 

Para ese tiempo no se conocía el término meme, pero recuerdo aquel papel tipo tirilla cómica en la pared de la universidad durante mis años de bachillerato como si fuera hoy. Parodiaba con todas las profesiones y sus posibles reacciones a una misma pregunta.  Al final, el de educación física pedía que le repitieran la pregunta porque no había entendido, una burla clara al intelecto de aquellos que han visto en la actividad física una forma honesta de ganarse la vida. 

Nosotros mismos (los educadores) hemos promovido esta mentalidad, ya más adelante veremos cómo. 

LOS RETOS DE LA PROFESIÓN… 

Además, otros factores conspiran para que la profesión carezca de prestigio alguna. Por ejemplo, un sistema universitario que hace demasiado fácil estudiar para maestro, indirectamente le resta mérito a la profesión. En mi caso tuve el IGS para estudiar desde Arquitectura hasta Leyes y cuando me decidí por una concentración que solo requería 250 sentí que dejaba mucho potencial sobre la mesa. 

Porque la profesión se torna entonces en el refugio del que no puede entrar a otra concentración o busca una forma fácil de realizar un ‘transfer’ más adelante, muchas veces quedamos entonces con alguien que no ama su trabajo y labora en la raya de la mediocridad. 

El sistema de educación sin duda es muy retante, pocas oportunidades, grandes lagunas curriculares y un apoyo flácido del gobierno. Pero siempre se puede hacer algo, caer en el conformismo sería nuestro peor error. 

En variadas ocasiones fui a convocatorias fantasmas. En una de ellas hace varios años atrás, repartieron 150 turnos para 8 plazas disponibles. Son 142 días de 142 personas que pudiesen haber buscado una oportunidad real en otra parte.  Esto no significa necesariamente que el mercado esté competitivo, Sí hay mucha gente con maestrías y bien preparados pero la población de escuelas y asignación de puestos es otro asunto meramente político. 

Los sueldos de un maestro dan ganas de llorar, simplemente porque no son proporcional a la cantidad de trabajo realizada. Sí, cuentan con otros beneficios marginales como 2 meses de vacaciones, horarios (parcialmente) fijos y días feriados concedidos. Lo que nadie dice -o sabe- es cuanto trabaja un maestro en su casa y fuera de horario laborable. Si yo no hubiese pasado por eso tal vez no entendiera con tal empatía. Planificación de clases, corregir exámenes, tutorías, preparar material audiovisual, etc. y eso sin contar que muchos de los materiales utilizados ni siquiera son provistos por la escuela sino comprados por el maestro mismo. 

Me encantaría que alguien me explicara porqué debemos ganar menos que un ingeniero, un administrador de empresas o un contable. Se le paga al título o se le paga al output de trabajo? Que precio tiene la educación del país? O es mas importante que los edificios que se construyen queden derechos? Yo no tengo problemas con no ser millonario y/o en aceptar el prestigio de dichas profesiones pero la lógica de este proceso se le escapa a mi mente. 

LA PROFESIONALIZACIÓN DEL EDUCAR FÍSICO… 

La educación nunca se detiene y hay que vivir buscando el constante mejoramiento personal. Este proceso no puede esperar a recibir ofertas de trabajo jugosas para comenzar, eso tiene que nacer de uno mismo.  Hay que comprometerse con ofrecer servicios de calidad, porque al final del día nuestro cliente (estudiante) no tiene la culpa de nuestra situación personal. 

Hay que ser ético ante todo y la ética no tiene nada que ver con los títulos, posiciones o salarios. Tiene que ver con el compromiso que se funda en la necesidad de satisfacción personal, una aportación al país y a próximas generaciones. Al menos así lo siento yo. 

Tenemos la opción de marcar un ser humano para siempre y mi orgullo personal no me deja pensar en otra cosa que no sea mi 100% para que esa marca sea positiva. 

En educación física hay que enseñar con el ejemplo. Amando la actividad física, estando activo físicamente (siempre que sea posible) y modelando los valores sociales mediante el deporte. Hay que mantener una buena imagen y una presentación adecuada. No aprovechemos la oportunidad de utilizar pantalones cortos para rayar en lo chabacano. 

Debemos  exigir y ganarnos el respeto de los demás profesores y personal docente. Pero para eso hay que trabajar, hay que organizarse, planificar y ejecutar clases con contenido que envuelvan al alumno y añadan valor a sus vidas. 

Sacar pal de bolas pa’ que los muchachos tiren al canasto mientras tú te sientas bajo el palito, logrará que nos sigan encajonando bajo aquellos que solamente sirven el día del Field Day, cuando se daña algo en la escuela o para manejar la guagua escolar del equipo. 

Hay que ofrecer integración en las materias, aprovechando las ventajas y la libertades de enseñar en movimiento. Podemos impactar a niños no verbales, estudiantes con problemas de socialización y otros con sobrepeso mediante otros intereses que se puedan relacionar al la actividad física.  

-Hay que profesionalizar nuestra labor sintiéndonos como tal. Yo no enseño deportes, yo enseño educación física, desarrollo motor, psicomotricidad. Enseñar a moverse, a jugar, a practicar, a entrenar, a competir y luego quizás a ganar. Todo bajo un esquema didáctico que haga sentido y no solamente porque lo dice en el currículo.  

-Aunque parezca gracioso hay que dar asignaciones. En educación física contamos con menos tiempo disponible para aprender y adquirir las destrezas simplemente porque hay menos práctica en la casa –o en la escuela- comparado con otras materias  como ciencia/matemática, donde recurrentemente se hacen ejercicios tras ejercicios hasta adquirir dominio.  

En mis últimos tres años enseñando en prescolar – un nivel que ni siquiera requiere evaluaciones- me he dado a la tarea de recopilar y estudiar los mejores sistema educativos y contenidos de países como Singapur, Finlandia y Canadá. Lo que he encontrado no han sido necesariamente mejores maestros, sino seres humanos más profesionales y comprometidos. Sí, cuentan con mejores materiales y facilidades, pero NOSOTROS contamos con mejores estudiantes y recursos humanos, tan pronto nos respetemos a nosotros mismos, nos daremos cuenta de ello.  

-eMMa

 

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