Se acabaron los juegos olímpicos de Río 2016 y los padres del mundo entero están motivados y deseosos de poner sus hijos a entrenar, con la esperanza de verlos algún día en la tv colgándose medallas alrededor de su cuello en representación de su país.  No hay nada de malo con esta práctica, hasta que se convierte en una búsqueda tan egoísta que hace a todos feliz menos al niño.

Comienzas por preguntarle a tu hijo qué deporte le gusta, luego le buscas un equipo y lo llevas todos los días a la práctica.  Nos adelantamos un par de años y ya tu hijo no pertenece al equipo, es esclavo de su iphone y se encuentra renuente a practicar cualquier tipo de actividad física. Lo quemaron y allí murió el sueño.

¿Por qué pasa esto? A continuación discutiré las practicas actuales de entrenamiento para niños, explicaré las necesidades de desarrollo y ofreceré mis sugerencias sobre cómo hacer que es proceso sea “disfrutable” para todos con la evidencia pertinente.

Con todo el respeto, lo que yo he visto es que muchos “coaches” infantiles y clubes se enfocan en las cosas incorrectas.  Son elitistas, son ganadores que carecen de pasión y tienen un visión muy limitada sobre cuál es su propósito.  Quizás porque esto es un negocio, un part-time lo suficientemente fácil como para realizarlo luego de salir del trabajo o en los fines de semana.

  • He notado que se enfocan demasiado en ganar. Apetecen de forma abominable el producto y son negligentes con el proceso.  Los niños que participan en estos programas, se conocen sus marcas personales de memoria, aunque quizás no entiendan porqué compiten.  ¡Han sido marcados!
  • Los directores de estos programas hacen de sus instituciones tan prestigiosas (imperios –piensan ellos-) que hasta pudiesen ahuyentar a posibles nuevos ingresos.  Son famosos por ganar, por tener las mejores facilidades o por tener a un gran ex – atleta como recurso.

¡Por favor discúlpenme! Quizás tengan el potencial, pero ahí no se está dando ningún desarrollo, ni crecimiento psicomotor, mucho menos cognitivo.  Debemos entender que cuando ejercemos el rol de velar la actividad de cualquier menor de edad, nuestra misión – No estipulada – es hacerlos mejores seres humanos.

  • Más específicamente he notado que tratan a los niños como adultos.  Esperan y demandan cierto nivel de rendimiento y esfuerzo lo cual pone de manifiesto la carencia de preparación en pedagogía, no saben enseñar.  Posiblemente ni siquiera reconocen en cuántas maneras distintas un niño puede aprender o si está preparado para hacerlo.
  • Hacen del entrenamiento el mismo para todos los que estén en la misma disciplina, ofrecen muy poca atención individual y la comunicación con los padres es mediocre en un buen día.

Mi teoría fue reafirmada por el Psicólogo Deportivo Fernando Aybar en estrevista para este blog hace algunos meses: 

“El puertorriqueño quizás en los niveles infantil y juvenil enfatizamos demasiado en la competencia, fundamentada en que tienes que ganar, en el resultado, no en la competencia fundamentada en que tienes que aprender a competir… Desgastamos a nuestros atletas en lo físico y en lo mental, ya cuando llegan a un nivel adulto no tienen la capacidad para trabajar en aspectos mentales pq han desarrollado unos estilos que son negativos para su funcionamiento…” “Encontramos un atleta de alto rendimiento a muy temprana edad…lo vemos en el nivel físico pero para mí es que están fundidos en el nivel psicológico, es que son demasiados juegos en la niñez!… Los objetivos que se plantean están basados en el proceso y no en el resultado”.

¡Hagamos un experimento! Vaya a la cancha, piscina o pista de su comunidad y note cuantos “coaches” infantiles ustedes ven silbando de forma “random’, gritando parciales y exigiendo esfuerzo de forma agresiva. ¡Tienen sed, tienen hambre de ganar! ¿Ganas de enseñar, de hacerlo bien? No creo, eso es mucho trabajo.

Ahora díganme, ¿A cuántos vieron “jugando”, literalmente jugando juegos con sus hijos? ¿A cuántos vieron trabajando en destrezas fundamentales de movimiento? ¿Alguno de ellos parecía pasarla bien, divertirse con lo que hacían? Próximo punto.

EVIDENCIA

He visto estudios AQUÍ, AQUÍ Y AQUÍ que sugieren mejoras en la resistencia de los niños y su rendimiento y solo puedo decir 3 cosas; Son viejos, son raros e inconclusos.  Quizás porque en mi opinión el entrenamiento puede esperar. No hagamos de esto un asunto tan serio, tan temprano.  Yo siempre mantendré un enfoque conservador,  -porque como educador- reconozco que los riesgos de sobrepasarse son muy serios.  Mejor me concentro en ofrecerle actividad física, que vivan contentos y tal ves un poco inmaduros – físicamente- a que se quemen y se empañen por siempre.

El entrenamiento infantil debe ser implementado cautelosamente por la ignorancia, lo delicado y la inocencia del niño.  Por esta razón, existen varios factores que a mi entender el entrenador tiene que tomar en consideración al diseñar cualquier programa estructurado para niños.

Ustedes como padres, tienen la responsabilidad de verificar el proceso y asegurarse que estos aspectos están siendo considerados antes de permitir que sus hijos participen.

1. La genética juega un papel enorme en el nivel de resistencia/rendimiento.

Muchas veces los resultados que se proclaman en estudios de entrenamiento en niños no son un resultado directo del estimulo sino el producto del crecimiento natural o habilidades.  El individuo mejorará su resistencia de forma natural conforme va creciendo independientemente realice ejercico o no.

De la misma forma muchos entrenadores reclaman ganancias en rendimiento donde sencillamente no las hay.  Ese estudiante particular quizás simplemente es más habilidoso que los demás.  Lo veo todo el tiempo, un niño de 4 años llega nuevo y de repente salta más alto/largo que todos los demás.  A lo largo del camino ese mismo niño seguirá saltando más que los demás, hasta que aquellos desarrollen más técnica o . ¿Puedo yo decir que mi programa lo hizo mejor saltador?

2. Considera el tamaño corporal/proporciones físicas

El tamaño corporal en niños es uno de los factores más determinantes en el rendimiento fisiológico.  La resistencia se afecta porque a mayor peso/masa aumenta el  requerimiento de energía para realizar la misma cantidad de trabajo.  La asignación de prácticas y entrenos no puede pasar por alto este hecho.  De nuevo, los entrenadores no deben tener a TODOS sus atletas haciendo el mismo entrenamiento.  Nos es justo ni saludable para aquellas personas con proporciones más diminutas o agigantadas.  Participantes con sobre-peso también están en mayor riesgo de lesiones, por la forma en que esto interfiere con buena biomecánica en el movimiento.

3. Diferencias de desarrollo/crecimiento entre sexos (masculino vs. Femenino)

La pubertad con todos sus procesos y cambios suceden en diferentes momentos para los niños y niñas.  Esto los hace susceptibles durante algunos periodos y etapas de crecimiento a estímulos como los que se dan durante el entrenamiento.  Individuos jóvenes masculinos pueden absorber mayores cargas de entrenamiento que las féminas de la misma edad. De la misma manera, más adelante la mujer podrá ser más fuerte y resistente que el hombre.  Los entrenadores necesitamos entender y abrazar este concepto.  Todo el club o equipo no puede realizar el mismo entrenamiento diariamente.

 4. Aspectos psicológicos/Fortaleza Mental

Los niños no están preparados para sufrir.  Las prácticas deben ser lo suficientemente sencillas para que el niño no tan solo las complete, sino que las entienda.  Estos aún no cuentan con la fortaleza mental y madurez para entender como el esfuerzo de hoy les beneficiará luego, eso llegará con el tiempo y la experiencia.

Uno de los asuntos más delicados en esta etapa es que el niño no percibe sus niveles de esfuerzo.  Estos pueden llegar al estado exhaustivo y colapsar sin ni siquiera pensar que estaban cansados.  Esto se debe a la acumulación de productos metabólicos como el acido láctico y sus capacidad de tolerancia.

Nuestro trabajo es entonces presentarle los conceptos de intensidades y administración de esfuerzo – el corazón y sus funciones – NO exigir esfuerzo maximales.  ¡Vamos a prevenir lesiones y estimular el desarrollo a largo plazo!

Basado en mi experiencia y conocimiento como maestro de educación física por los pasados 8 años en los grados elemental/pre-escolar- todos los programas de entrenamiento para niños deben estar fundamentados en los siguientes principios.

  1. Debe ser divertido ante todo.

Hay que tener esto claro.  En este punto lo único que debe importar es que los niños estén físicamente activos y divirtiéndose.  Todo lo demás puede esperar, marcas personales, records y trofeos llegarán más adelante.  ¡Tomémoslo con calma! La paciencia es una virtud.

  1. Debe tener un enfoque pedagógico.

Estamos hablando de niños que están pasando por su primera experiencia, tienen un conocimiento limitado de lo que hacen y por qué se hace, por tanto aprender debe ser prioridad.  Hay que ofrecer la opción a explorar la naturaleza del deporte, sus destrezas fundamentales y más importante aún sus valores.

  1. No escojas por ti mismo, deja que ellos decidan.

Como padre o guardián evita poner tu criterio por encima de los gustos de tus hijos.  Déjalos decidir lo que quieren hacer y entonces tú supervisa toda la operación.  Los niños pasaran por muchas etapas, ideas, gustos, modas y hábitos que cambiaran constantemente durante la infancia y juventud.  Presta atención a sus actitudes y establece un canal de comunicación clara y consistente, esto será la varita mágica para todas las historias de triunfo.

  1. Calidad sobre Cantidad

Esto es clave, como he mencionado anteriormente, en esta etapa el niño debe aprender a hacer las cosas, las correcciones vendrán luego cuando entre en etapa de maduración para cada una de las destrezas y movimientos.

Con eso en mente, nosotros los entrenadores/instructores/maestros debemos comprometernos con el hecho de que se cumplan con las metas – debidamente estipuladas – para ese momento. No quiero que mis atletas simplemente naden 2,000 metros porque eso dice el programa. Prefiero mejor que naden 500mts con buena forma.

Si no se corrige en esta etapa, problablemente cargaran sus manías y errores técnicos por gran parte de sus carreras deportivas.  ¡Vamos a hacerlo correcto ahora! Podremos añadir distancia/velocidad/fuerza más adelante.

De la misma manera el tema de la frecuencia de sesiones en esta etapa debe tomarse con un grano de sal.  Ir a prácticas 5 veces por semanas y competir los fines de semana con 7 años de edad no me suena muy bien.  Yo diría que 3 sesiones semanales, enfocado en aprender los fundamentos de movimiento es más que suficiente.

  1. Actividad Física sobre Entrenamiento Deportivo

Los niños necesitan estar activos físicamente para apoyar/estimular los procesos de desarrollo humano.  Esto no significa que deberán entrenar como profesionales.  Sus cuerpos ni siquiera reconocen el tipo de actividad que están realizando, simplemente observan  que su corazón y pulmones trabajen más duro, les duelan sus músculos y sientan el sudor.

Actividades como nadar, trotar, jugar al esconder, dogdeball (tira y tápate), correr bicicleta o scooter es más que suficiente.

  1. Refuerza la importancia de la educación, los valores y estilo de vida saludable.

Nunca perdamos de vista que los niños son estudiantes primero y luego atletas.  La educación debe permanecer como la prioridad siempre. Según exponen los estándares de excelencia del departamento de Educación: “El individuo físicamente educado reconoce el valor de la activad física para la salud, disfrute, reto, auto-expresión y la interacción social”.  “El individuo físicamente educado demuestra una conducta personal y social que se respeta asi mismo y a los demás”. Cualquiera sea el club de tu hijo/hija deberá esta sincronizado.

Al final del día deja que tu niñ@ decida el tipo de actividades o deportes que le gustan y establece retroalimentación en torno a sus emociones y sentimiento en torno a la actividad física.  Facilítales un ambiente donde puedan explorar varias opciones, incluyendo estar en más de 1 equipo al mismo tiempo.

No me tomen a mal, estoy totalmente de acuerdo con el inicio temprano en el deporte, especialmente en aquellas disciplinas que requieren un alto nivel técnico (natación, gimnasia, tennis). De hecho, lo considero fundamental para aquellos que pudiense alcanzar un nivel de pericia en alguna de estas.  Mi descontento vá en torno a los métodos de entrenamiento y su enfoque.

Una de mis filosofías principales como educador físico es – exposición sobre perfección – y usted como padre puede hacer lo mismo.  Provea oportunidades para descubrir el mundo, ya luego se harán buenos en algo.

Finalmente, ¡envuélvete en el proceso! Disfruta cada momento, toma miles de fotografías y crea memorias maravillosas.  Haz de esto una prioridad y considéralo tiempo de calidad, se acabará antes de que te des cuenta.  El tiempo vuelta y también tu hij@.

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