Ambos nos criamos en la barriada Las Monjas en hato rey, estudiamos educación física en la Universidad de Puerto Rico  recinto de Río Piedras y amamos el deporte del tríalo.  El además, fue medallista centroamericano en el deporte del remo, ganó el primer tríalo de Joyudas en 1987 y posiblemente profesionalizó el triatlón a finales de los 80’s.  Víctor Coriano Cintrón habla con Easy Endurance sobre su historia, sus logros y su legado.

Conocí a “Coriano” durante mis años de estudio en la universidad. Yo visitaba la piscina frecuentemente donde él se desempeñaba como salvavidas – ha sido salvavidas por 26 años – . En ocasiones me preguntaba sobre mis planes en el triatlón y mencionaba – con exagerada humildad – que había practicado ese deporte durante su juventud.  Más adelante siempre intentó reclutarme para un programa de remo que pretendía  levantar. Hasta el sol de hoy, yo todavía lamento haber denegado esa oportunidad, ya que años más tarde ese programa sería medallista centroamericano y del caribe en los juegos de Mayaguez 2010.

Su resumé deportivo es impresionante; ganador del primer tríalo de Joyudas, ganador del primer tríalo Vegabajeño, ganador del tríalo Bud Light, ganador del tríalo del corazón, ganador de múltiples ediciones del tríalo  Rincoeño, top 10 en el Mighty  Hamptons triathlon en New York, participación en Juegos Panamericanos, Medallista en juegos centroamericanos y nadador medallista universitario en la Liga Atlética Inter-univesitaria (LAI).

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Víctor Coriano con un compañero en su etapa como remero en la selección nacional.
Quizas “Cori” pueda opacar sus logros atléticos con tan solo contarnos varias estampas de su vida personal. El camino ha presentado obstáculos más difíciles que una natación en mares picados, o quizás un ciclismo por empinadas montañas o correr 10km en superficies inestables a altas temperaturas.  Luego de nacer en Chicago, su familia se trasladó a Puerto Rico para vivir en el sector Las Monjas en Hato Rey, cuando tenía 6 años.  Tras quedar huérfano de padre y ante las amenazas de drogas y criminalidad que presentaba la zona, su tía decidió ingresarlo en un hogar de niños en Cupey, ya que la familia no contaba con los medios para mantenerlo  protegido.

Allí Victor Coriano se hizo hombre, allí pasó 12 años de su vida. Pero esto no lo detuvo en su  afán de convertirse en alguien de bien para la sociedad. Cursó el nivel superior en la Escuela República de Colombia en Río Piedras, Ingresó a la Universidad de Puerto Rico donde estudió Educación Física y nadó para el equipo de los gallitos en la LAI. Además, posee estudios post graduados en educación física de la Universidad Metropolitana.

Coriano Cintrón fue admitido a la universidad por promedio académico pero, consiguió una oportunidad para los “try outs” con el varsity de natación y logró hacer el equipo.  Fuera de temporada de competición, Víctor acostumbraba a seguir entrenando fuerte y practicaba con el club de natación del hotel Caribe Hilton donde luego sería salvavidas por varios años y conocería a un jóven prospecto con el nombre de Carlos Lomba.

Comenzó en el triatlon buscando una nueva alternativa donde probarse deportivamente. En la época el triatlon eran algo nuevo y excitante y pensó que contaba con las cualidades necesarias para hacerlo bien. Había aprendido a nadar en una pequeña piscina que tenía el hogar de niños donde se crió.  Luego acostumbraba a practicar en la playa del escambrón, donde desarrolló su amor por el salvamento, profesión que aún ejerce.  Participaba de todos los cruces a nado que podía y allí su rendimimiento – ante nadadores más experimentados – era particularmente bueno para alguien sin preparación estructurada.

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Primeras 3 posiciones en el Primer Tríalo Vegabajeño.

A mediados de los 80’s tras despuntar como el mejor triatleta del momento, aún siguiendo métodos de entrenamiento radicales, Coriano fue identificado por el fisiólogo del deporte Miguel A. Rivera quien trabajaba para el Albergue Olímpico en Salinas.  El triatleta fue sometido a una batería de pruebas para medir su potencial real en competición élite y a partir de eso se le diseño un nuevo programa de entrenamiento. La simpleza de Coriano y su “naiveness” le hicieron sentir que dichas sesiones eran muy ‘complicadas y raras’ por lo que decidió seguir su instinto y continuar con sesiones épicas que a veces duraban hasta 7 horas.

“Me llegó a hacer unas tablas de entrenamiento que pa’quel entonces Yo las veía extrañas porque no era mi forma de entrenar, pero trataba de seguirlas”

Como triatleta siempre fue muy dedicado y responsable con su entrenamiento,  entrenaba como para un Ironman, aunque competía en distancia más cortas.  Algunas de sus sesiones mitológicas incluían pedalear desde San Juan hasta Salinas o Arecibo con su entonces amiga y compañera nadadora de la Universidad de Puerto Rico Natividad Torres, quien luego también se convertiría en campeona nacional del triatlón en la isla y quien aún sigue activa.

Su filosofía era el alto millaje, mucho fondo 6 veces a la semana y solamente disminuía  realizaba una puesta a punto “taper” cuando era estrictamente necesario. No creía en competir mucho, sentía que bajar de millaje para las carreras le restaba a su rendimiento. Simplemente competía cuando estaba listo.

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Llegada Primer Tríalo de Joyudas, Cabo Rojo 1987 (Esta es una de las historias más curiosas dentro del triatlón puertorriqueño ya que luego de darle alcance al primer lugar Victor Coriano accedió a llegar empate a la meta, aunque luego le fue concedido el 1er lugar.
Una de sus más jocosas anécdotas surge un día que se encontraba tarde para llegar a un entrenamiento: “una vez iba tarde para un entrenamiento y le pedí pon a un policía, no quería llegar tarde eso me afectaba para hacer el equipo, el policía me dijo: le voy a dar pon pero no se acostumbre, y después le compré el carro al entrenador”

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Víctor Coriano en entrevista para el Canal 11
Víctor es un educador bonafide, un amante del deporte.  Su visión es una de desarrollo y enseñanza.

“la educación física es importante desde los grados primarios, es donde se enseñan los fundamentos, las destrezas siembras la semillas para que los niños desarrollen amor por el deporte”

En 2005, tras ver como la Federación de Remo puertorriqueña se encontraba a la deriva, decidió capitanear el bote de la resurrección.  Coriano tomó la iniciativa haciéndose presidente y entrenador del equipo con miras a lograr representación en los juegos centroamericanos a celebrarse en suelo boricua 5 años más tarde, Mayagüez 2010.

“vi el deporte (remo) de aquí abandonado, no había una persona que quisiera rescatarlo y yo como educador físico y remero decidí rescatar y salvar el deporte”

Con una convocatoria modesta, sesiones de prácticas que comenzaban a las 5:00am en la laguna del condado y una visión optimista, el gallito de la UPR echó pa’ lante el programa, no tan solo eso sinó que PUR obtuvo una medalla de bronce centroamericana en remo femenino.  Todo esto con solo 8 meses de preparación específica ya que no contaban con ergómetros o botes para entrenar antes de ese tiempo. “la idea, cuando tú tienes muy poco equipo [disponible] tú lo usas con las personas que tengan la capacidad para competir.  Para recrearse, para eso se crean otros espacios…En Puerto Rico gusta mucho el remo, lo que pasa es que no hay facilidades, no hay botes, y muchas veces es una clase social semi-alta la que tiene acceso, es como un club cerrado”

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Página de la revista Triathlete magazine 1987,donde se reseña el Gran Tríalo de Joyudas.
Sobre el triatlón actual Víctor Coriano comenta que hubiese sido casi imposible -para él – lograr ser triatleta en estos tiempos. Los costos de las inscripciones y el equipo necesario son demasiado elevados.  En sus comienzos, el triatlón se perfilaba como un deporte extremo, más un reto personal que otra cosa. Lamentablemente, ha mutado en algo que se parece más a un desfile de modas, una lucha por exponer cuanta ‘velocidad’ se es capaz de comprar. No es secreto que el triatlón por su naturaleza económica “llama” a un sector poblacional con los bienes y recursos para “gastar” en algo meramente recreacional.  Me resulta semi-gracioso cuando los atletas amateur cuentan con lo último en la avenida y nuestra representación olímpica… NO.

Mientras charlamos un miércoles caluroso junto a la piscina de nuestra alma mater, un grupo de estudiantes que utiliza la misma se refiere a Coriano sin saber saber los méritos detrás del fisiotipo. El relajado , como pez en el agua –literalmente ya que lleva más de 40 años practicando deportes acuáticos – imparte unas breves instrucciones y continua su turno monitoreando la alberca. A sus 59 años, Cori – quien enviudó hace varios años – mantiene un físico envidiable, su carácter noble y una actitud poética.

La conversación tomó un tono melancólico cuando repasamos cual sería su legado dentro de la historia del deporte puertorriqueño. Con una sensibilidad palpable en su tono de voz, Coriano recuerda haber visitado el museo del deporte en el Albergue Olímpico y no haber visto su nombre – ni su fot0 – en el area destinada para el tríalo:

“nosotros le abrimos las puertas y desarrollamos el tríalo para las futuras generaciones. Quizás les hayan saltado (partes) a la historia del tríalo, quizás han reconocido a gente que han empezado después que nosotros  y no han reconocido a los que empezaron el deporte en sí, que fueron los que le abrieron las puertas y desarrollaron el deporte”

Varios días despues, son las 5:30 en una tarde de Octubre, el escenario es el campus de mi iupi y decido unirme a Coriano que trotaba por la vereda.  Mientras las millas tardan 9min 30seg en pasar, me cuenta sobre su régimen actual de ejercicios.  Ya totalmente retirado de competencia, se mantiene muy activo “hago pesas 3 veces por semanas en las mañanas, luego en la tarde hago un joggueíto…Los martes y jueves trato de nadar 2,500 -3,000 metros” Según el, esto es para mantenerse en forma, “fit pero no muy flaco” por salud, para mantener las grasas, la presión y el colesterol en su sitio.

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Víctor Coríano al presente en su faceta como salvavidadas en la Universidad de Puerto Rico.
Sobre nuestro mejor exponente actual en el deporte de las 3 disciplinas, Coriano se expresa:

“lo veo con buenos, ojos pq lo ha hecho de corazón, ha venido a dar el máximo y a subir el nivel del trialo en Puerto Rico. Es el único que ha podido llevarlo a un nivel olímpico. Cada cual busca sus oportunidades… Siempre ha sido positivo, es como cuando traen refuerzos, es para mejorar la liga a subir el nivel para que los de aquí se sigan desarrollando y tenga una meta, una figura a seguir, un modelo, lo felicito pq no es fácil clasificar a unas olimpiadas, ya hizo historia… aunque no sea puertorriqueño cumplió con los requisitos”. 

Quizás Cori fue un triatleta a la antigua, pero es un campeón  de vanguardia. Respeto.

-eMMa

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