Yo no sé si ustedes leyeron lo mismo que yo al salir el REPORTAJE de 452 palabras sobre nuestro ciclista olímpico en una de las más famosas revistas virtuales de ciclismo a nivel mundial todos nosotros quedamos en shock. Algunos pensaron wau! este fue su minuto de fama,la pauta, otros patrióticamente se alegraron de que nuestra bandera sobre ruedas tuviese exposición a nivel mundial y de una manera u otra se reconociera la gesta del chamaco. Para mí, quizás en modo de avión, fue un tanto diferente.

Primero pensé WOW, luego WTF? Y finalmente decidí escribir este blog para exponer mi sentir y desglosar la anatomía y el genotipo de la reseña. ¿Qué realmente se está diciendo? ¿Qué repercusiones tiene esto para nuestro ciclismo? y otras observaciones subjetivas que considero importantes.

Comenzemos por analizar los 3 momentos claves “highlights” o “punch lines” del reportaje:

#1 “When Chris Froome, Alejandro Valverde, and Vincenzo Nibali turn the screws on Vista Chinesa, Brian Babilonia will not be there. He will fight and claw at the peloton’s whipping tail, and he will lose”

Yo reconozco que esta línea está diseñada para capturar nuestra atención pero no puedo evitar sentirme incomodo. No porque sea mentira, sino porque en ella se refleja el menosprecio institucionalizado. Es el ejercicio de dar alguien por perdedor antes de comenzar.

El autor tenía la opción de escoger cualquier ángulo para presentar su historia, pero claro, se decidió por la más negativa. ¿Cómo puedo afirmar esto? Varios días despues el mismo autor escribió el siguiente reportaje. Leánlo, y noten que es básicamente la misma reseña pero con otro sujeto. La historia de un atleta olímpico, “sin oportunidad” en el evento y lo precario de su preparación para el mismo. Ahora, además de 2-3 comentarios para llamar la atención, la actitud es una totalmente distinta, positva. Dándole “props” al atleta, justificando sus problemas médicos durante la preparación y hasta proveyendo un espacio para promocionar su país como un destino turístico! ¿Pasó esto con el nuestro?

Gente hay que despertar de este sueño, Un “senior editor” tiene la capacidad de presentar una historia desde el punto de vista de la Cenicienta, David & Goliat ó  Judas Iscariote.

“Dan Craven can, of course. And he did. His final place matters not.”

Hubo muchos otros ciclistas de países reconocidos como potencias mundiales en la disciplina, que tampoco estuvieron allí al final.  Serían ellos tambien el eje central de algún reseña escrita donde se ridiculizara su nivel por un país extranjero? y más aún sin la indignación de un país? Crónicas de la colonia, la opresión a flor de piel.

#2“His bike is five years old, his wheels are unbranded, his entourage can be counted by a man with no hands at all.”

Esta oración encuadra perfectamente cuan seria fue tomada nuestra participación por las agencias pertinentes. Aunque comentarios como este venden y sacan ratings, las considero como inapropiadas para referirse de manera respetuosa a un atleta olímpico. ¿Por qué recalcar lo precario de el equipamiento? Me encantaría pensar que se trata de una aseveración en tono irónico  -porque saben que tenemos los medios para mejorarlo- pero lo dudo. Minimizan la gesta del nuestro, pisotean su presencia.

#2“He knows, surely, that the early kilometers are his only available canvas, his only chance to smile for a TV camera.”

Yo solo pregunto; ¿por qué? Ya el nuestro había pintando su canvas! su obra se llamaba “llegué a la línea de salida de unos juegos olímpicos”! Lamentablemente el autor del reportaje no compró el boleto para dicha exposición y decidío basarse en las vagas memorias de aquellos borrachos por la euforia del momento y la presencia de otros pedalistas con un palmarés de ensueño.

Claro, entiendo las limitaciones del nuestro y que “muy posiblemente” no estuviera en la contienda final pero, ¿Cómo se puede afirmar esto con tanta seguridad? Se expone el peor caso posible “worst case scenario” y se le dá la misma oportunidad que tuviera un perro de aprender a leer y escribir. ¿Qué hubiese pasado si el nuestro hubiera hecho la primera escapada del día y duraba 60km ahí? Hubiese sido un canvas diferente! Uno que tuviera pintado de forma gigante la frase “cambiame el tono” o “qué pasó ahora”? Quizás yo soy un soñador… o quizás el autor es un experto en falacia naturalista y el destierro de la ética.

¿Usted sabía que tuvimos una representación en el ciclismo de ruta en los juegos olímpicos de Rio 2016?

¿Sabías que la bicicleta de nuestro atleta se perdió en tránsito y llegó tarde a Brasil?

Es indignante la poca gestión mediatica que se ofreció al nuestro. La mayoría de los puertorriqueños ni siquiera sabían que contaban con un (mayagüezano) que pedaleaba por las costas y montes de Rio de Janeiro con nuestra bandera en el pecho. Al menos, y para mi salud mental y cardiovascular el evento fue re-transmitido por la televisión local y su participación no quedó en el anonimato total.

Un rápido vistazo a Google vasta para subrayar este punto. Busqué el nombre de nuestro ciclista esperanzado en encontrar un perfil u otra base de datos como referencia válida para este documento y solamente encontré uno, UNO! ¿Para nuestro mejor ciclista? triste.

http://www.wradio.com.co/noticias/deportes/las-flores-amarillas-del-puertorriqueno-brian-babilonia/20160802/nota/3205496.aspx

Cambio las manos a los ‘drops’, bajo 2 piñones, me paro en bielas y cambiamos el enfoque.

No puedo dejar de pensar en el ciclismo olímpico y nuestra representación. No conozco al muchacho pero me pongo en su lugar. Exhibo empatía ante lo complejo y atropellado del proceso. Observo, comparo, analizo y concluyo que las cosas no pueden seguir así.

Primero, me preocupa el hecho de cuan accidentado fue el proceso de “cualificación’’. Las carreras a mi entender fueron un desastre.  Si bien es cierto que la participación fue discreta para ser bondadoso, el  quórum y la organización para una oportunidad como ésta igual fueron mediocres en un buen día. Todo el proceso fue enmascarado bajo nubes de incertidumbre y cotidianidad. Nada fuera de lo común en el ciclismo PUR.

Igualmente, me angustia el tema del equipamiento y preparación del atleta, aunque reconozco que no es totalmente imprescindible para un buen rendimiento. PUEDEN VER UN EJEMPLO AQUI o el trailer de YouTube AQUI.  Es aflictivo ver con la bicicleta que el hombre tuvo que pararse allí, no porque sea vieja o machacada sino porque –Gracias a Dios- vivimos en un país de abundancia con grandes agencias y tiendas más que dispuestas (espero Yo!) a auspiciar un sueño Olímpico, pero pregunto: ¿Se hizo la gestión? o la misma se basó en la presunción de que el “muchachito” iba para allá a participar y mas na’?

¿Cuánta importancia se le dio a su presentación e imagen ante el mundo? Otra vez, partiendo de la premisa de que tenemos los medios, ¿El uniforme era de su tamaño? ¿El casco era parte del kit? ¿Las zapatillas le quedaban cómodas para un evento de 5+ horas? ¿Quien dirigía el proceso del abastecimiento de nuestro atleta? ¿Contó con los requerimientos mínimos nutricionales durante el evento para una prueba como esta?

Tenemos muchas razones para seguir orando por nuestro ciclismo cuando en ESTE REPORTAJE para evaluar el rendimiento de nuestra delegación practicamente el COPUR admite que no tiene conocimiento de cual fue el rendimiento del ciclista.

“También hubo una evalución de  ‘no aplica’. Esta fue para el ciclista Brian Babilonia. En su caso, Lamboy dijo que espera por los organizadores del evento de ciclismo de ruta para saber a qué distancia de la prueba de 250 kilómetros  el atleta boricua fue retirado de la competencia.”

También reflexiono ante los arreglos post olimpiada y la gestión de seguimiento PRO-desarrollo del deporte puertorriqueño.  Yo, por lo menos, espero que hayamos aprendido algo. ¿Hacia dónde partimos de aquí? ¿Cómo utilizamos esta experiencia para el beneficio de nuestros futuros deportistas? ¿Cuál es la durabilidad de nuestro atleta? ¿Vendemos un sueño vacio de llegar por llegar o creamos una imagen de positivismo que incentive el entusiasmo y la participación masiva de nuestros jóvenes? Ahora tenemos un recurso con experiencia olímpica, extraigamos todo cuanto se pueda!  ¿Cómo se corre? ¿Dónde hay que mejorar?  ¿Cómo se siente? , revisemos números y trabajemos en base a eso. Tenemos un “benchmark” de donde trabajar. No hay excusas.

Compañeros, Yo sabía que la cuesta era empinada para el nuestro. Pero aun así, cuestiono la manera como se trabajo el asunto. ¿Cuál era el plan de trabajo? ¿Cuáles eran las expectativas? ¿Qué preparación mental obtuvo nuestro atleta? ¿Cuántas consultas tuvo con un psicólogo deportivo, con un nutricionista?

Yo no estoy de acuerdo con enviar un atleta a participar. Tenemos que competir! Y competir al nivel de nuestras habilidades. Para eso hay que programar y preparar “all around” y eso cuesta, pero al final del día son los juegos olímpicos y hay que explotar los recursos. Nuestros atletas necesitan exposición internacional EXTENSA y CONTINUA pero, para eso hay que tener potencial y poner los números que te cualifiquen. Pararse en una línea de salida olímpica y nunca antes haber estado un escenario similar -nivel mundial- , sin exponerse al nivel de competición, me parece una idea descabellada.

Finalmente para enmarcar la situación actual, dirección, enfoque y visión de nuestro ciclismo nacional, os dejo con la siguiente aseveración; Una semana después de los juegos olímpicos de Rio, Javier Culson partió a Francia a continuar competiendo en la liga diamante, Mónica Puig se fué a participar del US open, Adriana Díaz participó en otra copa mundial de tenis de mesa y nuestro ciclista, ¿A DONDE FUE?

-eMMa

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